martes, 30 de junio de 2020

Hammer-on y Pull-off

¿Quiénes son estos?


Sí, parece el nombre de un dúo cómico, pero no lo es. Esta sencilla técnica es la que aumentará, definitivamente, tu velocidad a más del doble de la actual (a menos que ya la estés utilizando). También sirve para darles otra acentuación y otro "color" a las frases. En medios tiempos puede quedar la mar de vacilón.

Hammer-on


Consiste en lo siguiente: pon el dedo índice de la mano izquierda en, por ejemplo, el D del traste #5, tercera cuerda. Después, pulsa la cuerda con la mano derecha. Y por último, golpea la nota siguiente (que será un E en el traste #7, tercera cuerda) pero sin volver a pulsar la cuerda con la mano derecha. Ya has ejecutado un hammer-on. La idea es esa: una pulsación, dos sonidos. Muy importante: no confundir las ligaduras de expresión, como las que vienen en este apartado, con las ligaduras corrientes, que siempre van de nota a nota de la misma entonación.

Te propongo el siguiente ejercicio para que vayas cogiendo destreza:



Pull-off


Lo mismo que el hammer-on, pero al revés. Pon el dedo anular en, por ejemplo, el E del traste #7, tercera cuerda. Después, pulsa la cuerda con la mano derecha. Y por último, suelta el dedo anular, al mismo tiempo que haces sonar la cuerda, pero sin volverla a pulsar con la mano derecha, de forma que se quede sujetándola el dedo índice en el traste #5, tercera cuerda, y sonando la nota D. Es, exactamente, la acción inversa al hammer-on.

Pues nada, una vez explicado, ejercicio al canto:



All togheter now


Una vez tengas por la mano ambas técnicas, y sepas que para ello hay que tener paciencia, y constancia a manos llenas porque, aunque no dudo de tu enorme capacidad, no suele ser cosa de un día, ni de dos; una vez las domines, digo, lo suyo es combinarlas.

Como ejemplo de combinación podría valer el ejercicio siguiente. Claro, no me refería, solamente, a utilizar en la misma frase hammer-on y pull-off, sino a mezclarlos entre sí, de lo que resulta el hammer-on/pull-off (como en el ejemplo) o un pull-off/hammer-on, que es igual pero al revés. En el ejemplo, con una sola pulsación de la mano derecha sobre la cuerda G (la primera), deben sonar las tres notas que abarca la ligadura, o sea, C, D y de nuevo C.



Más difícil (todavía)


Vamos a liarlo todavía más, somos así de cafres. Los ejercicios que siguen son algo peludos, y su dominio puede llevar tiempo, pero una cosa es segura: después de esta lección, no solo tu velocidad, sino todo tu estilo, se vera ampliamente robustecido. Además, adquirirás fuerza en la muñeca de la mano izquierda, fuerza que siempre viene bien.




Como siempre, empieza a una velocidad exasperantemente lenta, hasta que lo domines y consigas un sonido uniforme en todas las notas, para después ir poco a poco acelerando, y bla, bla, bla...


Y ahora, al revés



La técnica que acabamos de explicar, además de ayudarnos a coger velocidad, sirve para matizar la expresión de las frases que tocamos. Así, cuando un grupo de notas aparece abarcado por una ligadura, como en el ejemplo siguiente, esto significa que ha de tocarse lo que se dice "legatto", o sea ligado, o sea, la menor separación posible entre notas. Es lo que se denomina una ligadura de expresión. Lo contrario de esto es el "picatto", o sea picado, que expresamos con un punto encima o debajo de la nota, y supone tocar las notas lo más breve posible dentro de la duración que nos marca su figura. Literalmente, picándolas, ya sea con púa o con los dedos.



Así que ya sabes: si cortas el sonido entre una nota y otra estás picando las notas; si no lo cortas, sino que tratas de que el sonido sea lo más homogéneo posible, aunque cambie de notas, estás haciendo un ligado.

lunes, 9 de febrero de 2015

Los efectos (y III)

Delay/Chorus/Flanger


Los he puesto juntos porque, aunque son distintos, parten de la misma base, que es el retardo de la señal acústica. Los circuitos de estos efectos parten la señal por la mitad, retardan electrónicamente una de las mitades y luego recombinan las señales. La cantidad de retardo determina el tipo de efecto. Retardos más largos que 75 milisegundos producen eco (como es el caso del delay); retardos cortos, entre 10-20 milisegundos producen efecto de chorus, lo que nos hace sonar como dos o más bajistas tocando al mismo tiempo; retardos por debajo de 10 milisegundos producen efecto de flanger, en el que ciertas frecuencias son canceladas, con lo cual cambia ligeramente el tono de nuestra señal.


Wah-Wah


Nos permite cambiar la modulación de la señal completa que estamos produciendo, modulación que controlamos mecánicamente con un pedal. el efecto que consigue se parece bastante al flanger, aunque el hecho de controlarlo con el pie nos permite alterarlo a nuestro gusto. El maestro por excelencia del pedal de wah-wah no era bajista, sino guitarrista. Me refiero a Jimi Hendrix. Concretamente su disco Electric Ladyland es un auténtico manual de usuario. A cualquiera que quiera investigar con el pedal de wah-wah le recomiendo un par de escuchas a este disco. También a los discos en solitario de Bootsy Collins y a las grabaciones que realizó para Funkadelic.


Distorsión


Un distorsionador añade altas frecuencias a nuestra señal. El resultado es un sonido más rasposo y crudo, el clásico sonido de las guitarras heavy-metal. Viene especialmente bien a la hora de potenciar los armónicos. En notas graves puede hacer sonar nuestro bajo eléctrico como si fuera sintetizado. La forma más directa de conseguir distorsión es con un pedal de distorsión (distorsionador), pero también la podemos conseguir con un amplificador de válvulas jugando con los controles de gain y volumen master. Los pedales llamados overdrive o heavy-metal no son otra cosa que distorsionadores.


Vale, ¿y ahora qué?


Ya sabemos que hablar sobre música es como surfear sobre agricultura: hay cosas que son imposibles de explicar con palabras. Desde luego, con lo leído hasta ahora no te haces una idea ni remota de los sonidos que saldrían de tu bajo al pasarlo por los efectos mencionados. La única manera fiable es agarrar tu bajo y empezar a probar efectos (pídelos prestados o pruébalos en la tienda antes de comprarlos: te ahorrarás sorpresas). De todas formas, una vez tengamos claro el sonido que resulta al añadir un efecto dado, es bueno saber cómo funciona para saber qué es lo que estamos haciendo, para avanzar en una dirección o en otra según lo que vayamos buscando.

viernes, 6 de febrero de 2015

Los efectos (II)

La ecualización es un tema delicado, hace falta probar todas las posibles combinaciones de acento y corte de frecuencias hasta encontrar el sonido o sonidos que más nos gusten. Vamos, que merece la pena perder unas horitas probando, horitas que daremos por bien empleadas cuando lleguemos a un directo o a una grabación y seamos capaces de dar, en un tiempo récord, con el sonido que buscamos (esto les encanta a los técnicos de sonido, en el mejor de los casos fumarás de gorra el resto de la tarde).

Compresión

Un compresor reduce el rango dinámico de nuestra señal potenciando las notas más débiles y suavizando las que más suenan. El efecto que consigue es el de igualar las notas en intensidad, de forma que no haya altibajos de sonido. Esto es vital en una grabación, de lo contrario la persona que tenga que hacer las mezclas se puede volver loco. Al mismo tiempo, el compresor protege los bafles de nuestro amplificador, ya que un exceso de bajas frecuencias podría dañarlos. Aunque esta tarea es más propia de un limitador, que no hace más que fijar un límite de frecuencias que actúa como techo, de manera que ninguna frecuencia pueda sobrepasar ese techo. Muchas veces lo que encontraremos, bien en forma de pedal, en rack o instalado en el amplificador será un compresor-limitador que nos permite hacer todo lo dicho hasta ahora.

Caja de Inyección o D.I.


No es un efecto propiamente dicho, pero lo he incluido porque es de gran utilidad para bajistas, sobre todo en grabaciones. Una caja de inyección o Direct Input toma la señal de alta impedancia de tu bajo y la convierte en una señal de baja impedancia balanceada, haciéndola compatible con la entrada de input de una mesa de mezclas, ya sea la de un estudio de grabación o la de escenario en un concierto. Vienen tanto en forma de pedal como instaladas en el propio cabezal del amplificador. También se puede utilizar en directo como si fuera un pedal más, para conseguir una señal nítida del bajo antes de empezar a añadirle efectos. No hace falta que diga que, en este caso, la D.I. tendría que ser el primer pedal de la cadena entre bajo y amplificador. De todas formas lo he dicho.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Los efectos (I)

Los efectos hay que verlos como un ingrediente que, bien utilizado, puede hacer que nuestro sonido pase de bueno a sublime. Y mal utilizado, de bueno a horrible (si de entrada es malo, trata de mejorarlo antes de añadirle nada). No por utilizar más efectos vas a sonar mejor; al contrario, corres el riesgo de que el efecto se convierta en defecto y la gente se empiece a marchar del concierto. Si quieres experimentar, adelante, pero si lo que quieres es reforzar tu sonido en determinados momentos y dotarlo de personalidad, es mejor que los utilices con cuidado.

Para utilizar efectos en el bajo conviene tener en cuenta un par de cosas:

1.- Nos movemos en un registro sonoro muy grave, de ahí que efectos como, por ejemplo la distorsión, pierdan brillo y, al mismo tiempo, sentido.

2.- Debido a la gravedad de nuestro sonido, cuando estemos tocando junto con otros instrumentos, el efecto tiende a perder peso y a enturbiar nuestro sonido, ya que el bajo destaca menos que, por ejemplo, una guitarra eléctrica. No es lo mismo si estamos tocando una pieza o un trozo donde solamente se escucha el bajo como instrumento melódico.

Ecualización

Un ecualizador nos permite alterar las diferentes frecuencias que componen un sonido. Por ejemplo: tu bajo saca montones de bajas frecuencias pero nada de medias frecuencias. El sonido que estarás sacando será turbio y no habrá definición en las notas, algo así como un sonido grave de fondo que lo ensucia todo (musicalmente hablando). Si lo pasas por un ecualizador y "cortas" un poco las bajas frecuencias y aumentas las medias obtendrás un sonido más brillante y con la afinación de las notas más definida.

Hay varios tipos de ecualizadores. El más sencillo tendría dos bandas de frecuencias: un control (potenciómetro) de bajos para acentuarlos o disminuirlos y otro de agudos para lo mismo. Si le añadimos un control de frecuencias medias tendremos un ecualizador de tres bandas. Cuantas más bandas de frecuencia añadamos, más flexibilidad sonora tendremos. A veces, los controles de ecualización vienen en forma de pequeñas bolitas blancas que podemos desplazar arriba o abajo según queramos acentuar esa frecuencia o cortarla. Esto es lo que se conoce como ecualizador gráfico, porque las posiciónes físicas de las bolitas conforman una representación gráfica del efecto de ecualización en el espectro de frecuencias. Un tipo de ecualizador todavía más flexible es el ecualizador paramétrico. Este utiliza tres botones por banda, permitiéndonos especificar la frecuencia central de cada banda, la cantidad de acentuación o disminución y la amplitud de la banda, la cual determina cómo es de ancha o de estrecha un área del espectro de frecuencias que estás modificando.