lunes, 9 de febrero de 2015

Los efectos (y III)

Delay/Chorus/Flanger


Los he puesto juntos porque, aunque son distintos, parten de la misma base, que es el retardo de la señal acústica. Los circuitos de estos efectos parten la señal por la mitad, retardan electrónicamente una de las mitades y luego recombinan las señales. La cantidad de retardo determina el tipo de efecto. Retardos más largos que 75 milisegundos producen eco (como es el caso del delay); retardos cortos, entre 10-20 milisegundos producen efecto de chorus, lo que nos hace sonar como dos o más bajistas tocando al mismo tiempo; retardos por debajo de 10 milisegundos producen efecto de flanger, en el que ciertas frecuencias son canceladas, con lo cual cambia ligeramente el tono de nuestra señal.


Wah-Wah


Nos permite cambiar la modulación de la señal completa que estamos produciendo, modulación que controlamos mecánicamente con un pedal. el efecto que consigue se parece bastante al flanger, aunque el hecho de controlarlo con el pie nos permite alterarlo a nuestro gusto. El maestro por excelencia del pedal de wah-wah no era bajista, sino guitarrista. Me refiero a Jimi Hendrix. Concretamente su disco Electric Ladyland es un auténtico manual de usuario. A cualquiera que quiera investigar con el pedal de wah-wah le recomiendo un par de escuchas a este disco. También a los discos en solitario de Bootsy Collins y a las grabaciones que realizó para Funkadelic.


Distorsión


Un distorsionador añade altas frecuencias a nuestra señal. El resultado es un sonido más rasposo y crudo, el clásico sonido de las guitarras heavy-metal. Viene especialmente bien a la hora de potenciar los armónicos. En notas graves puede hacer sonar nuestro bajo eléctrico como si fuera sintetizado. La forma más directa de conseguir distorsión es con un pedal de distorsión (distorsionador), pero también la podemos conseguir con un amplificador de válvulas jugando con los controles de gain y volumen master. Los pedales llamados overdrive o heavy-metal no son otra cosa que distorsionadores.


Vale, ¿y ahora qué?


Ya sabemos que hablar sobre música es como surfear sobre agricultura: hay cosas que son imposibles de explicar con palabras. Desde luego, con lo leído hasta ahora no te haces una idea ni remota de los sonidos que saldrían de tu bajo al pasarlo por los efectos mencionados. La única manera fiable es agarrar tu bajo y empezar a probar efectos (pídelos prestados o pruébalos en la tienda antes de comprarlos: te ahorrarás sorpresas). De todas formas, una vez tengamos claro el sonido que resulta al añadir un efecto dado, es bueno saber cómo funciona para saber qué es lo que estamos haciendo, para avanzar en una dirección o en otra según lo que vayamos buscando.

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